Hogar
Salón, cocina, baño y dormitorios. Un mantenimiento acordado según el uso de cada estancia, sus superficies y tus prioridades.
Diseñar el alcanceEquipos que dejan cada espacio a la vista de todos, y un alcance claro desde el primer día: qué se limpia, cuándo y qué queda fuera.
Una casa se vive. Una oficina se usa. Pulcra plantea un servicio que entiende qué necesita cada espacio y lo deja hablado antes de empezar.
Sin listas imposibles ni letra pequeña: espacios, tareas y frecuencia compartidos, y una nota al terminar.
Cada lugar tiene su ritmo. Pulcra ajusta el cuidado al uso real, no a una tabla estándar.
Salón, cocina, baño y dormitorios. Un mantenimiento acordado según el uso de cada estancia, sus superficies y tus prioridades.
Diseñar el alcanceMesas despejadas, zonas comunes y salas de reunión. Se coordina con la actividad para que el cuidado encaje en la jornada.
Ver el día en la oficinaMarcos, juntas y vidrio, de arriba abajo y en un solo pase. Alturas y accesos se revisan antes de confirmar el trabajo.
Qué se revisa antesAntes de entrar a vivir, tras una obra o al cambiar de inquilino. Una visita puntual con alcance propio, distinto al mantenimiento.
Ver qué incluyeElige las estancias y el ritmo. A la derecha se dibuja el alcance.
Simulación. No calcula precio ni duración.
02 estancias incluidas
La propuesta semanal permite conversar sobre un mantenimiento habitual y ajustar las tareas a la vida del espacio.
Aún no hay estancias. Toca el plano para dibujar tu alcance.
Cuatro momentos que se repiten en cada servicio, sea un piso o una planta entera de oficinas.
Qué espacios son, cómo se usan y qué te importa más. También qué prefieres que no se toque.
Tareas, acceso, materiales y frecuencia quedan por escrito. Lo especial se revisa aparte.
El trabajo sigue ese alcance. Si aparece algo imprevisto, se conversa antes de ampliarlo.
Un cierre compartido confirma lo hecho y ajusta la siguiente visita si cambió la rutina.
Antes de decidir cómo intervenir importa saber qué hay, en qué estado está y qué indica el fabricante.





Se limpia siguiendo la veta y con el paño apenas húmedo. El agua en exceso levanta la fibra y apaga el acabado, así que se seca en el mismo gesto.
Una mesa compartida, una reunión que empieza, una cocina que reúne al equipo. La limpieza tiene que entender lo que ocurre entre esas cuatro paredes.
Suelos, zonas comunes y superficies despejadas según el alcance acordado.
Horarios y áreas ocupadas se hablan con una persona de referencia.
Se comunica lo realizado y cualquier incidencia que necesite revisión.
Para que “limpieza” signifique lo mismo a ambos lados de la conversación.
Se revisan las condiciones del lugar y los medios necesarios antes de confirmar el trabajo.
Se acuerda qué piezas entran, en qué estado están y cómo preparar el espacio para poder trabajar.
Una visita puntual puede necesitar tareas distintas al mantenimiento habitual. El alcance se define de nuevo.
No se incluyen tratamientos de tapicería o superficies delicadas sin una valoración previa.
Una hoja sencilla deja claro qué estaba previsto, qué se ha revisado y qué conviene conversar antes de volver.
Ese pequeño cierre evita suposiciones y sostiene un cuidado que encaja con la vida real.
La próxima vez, seguimos desde aquí.
Ejemplo editorial. No corresponde a un servicio realizado.Pequeñas conversaciones sobre el espacio que compartimos.
Hablar de prioridades ayuda a distinguir lo importante de una lista que nunca termina.
Un acuerdo breve sobre espacios, acceso y tareas puede ahorrar muchas suposiciones.
Se acuerda por escrito una relación de espacios y tareas antes de empezar. El planificador muestra un ejemplo: suelos y superficies accesibles, exteriores de cocina y sanitarios. El interior de armarios, hornos o cristales se revisa por separado.
Sí: visita puntual, semanal o quincenal. Se conversa según el uso del espacio y la disponibilidad real del equipo; elegirla en esta demo no reserva ninguna visita.
La forma de acceso se acuerda antes del servicio: persona de contacto, horarios y condiciones para entregar o recoger llaves. Esta demo no solicita datos ni accesos.
Se identifican antes para confirmar qué tareas y productos son adecuados. Los acabados especiales o las superficies con instrucciones del fabricante necesitan una revisión específica.
No. Sirve para explicar el alcance con claridad. Un presupuesto necesita dimensiones, estado, accesos, tareas y tiempos; no puede deducirse de una selección de estancias.
Empieza dibujando tus espacios. Lo demás se conversa, con calma.
Preparar mi alcance Pulcra es una marca ficticia. Esta demo no solicita ni confirma servicios.