Orla
Joyería de autor y ecommerce de lujoJoyería escultórica en movimiento: campaña cinematográfica, colección horizontal y relato de oficio.
EditorialEcommerceCinematográfico
Ver tema → Webs y tiendas para marcas de moda donde la identidad no se sacrifica al convertir, con fichas que resuelven la talla antes de la devolución.
La tensión clásica en moda es entre la web editorial que refleja la marca y la tienda eficiente que vende. Resolverla no consiste en elegir: consiste en separar los momentos. El lookbook y la campaña pueden ser experiencia; la ficha de producto y el checkout, no.
A partir del momento en que alguien decide comprar, cada animación es fricción. El camino de ficha a pago tiene que ser el más aburrido y previsible de toda la web.
Las devoluciones por talla son el principal coste oculto del ecommerce de moda. Se atacan desde la ficha: guía de tallas específica de cada prenda —no una tabla genérica—, medidas reales de la prenda además de la talla, altura y talla de la modelo, y comentarios de otros clientes sobre si talla grande o pequeño.
Cada punto de devolución que se evita vale más que un punto de conversión, porque no cuesta logística inversa ni producto que vuelve inservible.
Las marcas que trabajan por drops necesitan que la web soporte el pico: página de lanzamiento con cuenta atrás, aviso por correo a los interesados, y stock real que no permita vender lo que no hay.
Ese mecanismo de lista de espera es además el mejor captador de correos de una marca de moda: quien deja su email por un producto agotado es el comprador más cualificado que vais a encontrar.
Preguntas frecuentes
Shopify resuelve bien el catálogo estándar y os vamos a decir cuándo es la opción sensata. El desarrollo propio compensa cuando la experiencia de marca es diferencial, el catálogo es complejo o la cuota por facturación empieza a pesar.
Con información de talla específica por prenda, medidas reales, fotografía en varios cuerpos cuando es posible y opiniones de ajuste. Es donde más rápido se recupera la inversión en la ficha.
Sí, sincronizando catálogo y stock. Lo importante es que el stock sea único para no vender dos veces la misma prenda.